Niveles de funcionamiento

Niveles de funcionamiento de las personas

Niveles de funcionamiento en forma de escalera

Las personas tenemos varios niveles de funcionamiento. Esos niveles se apoyan y potencian entre sí, y cambiar en uno de esos niveles, provocará un cambio tan superficial o tan profundo como nos atrevamos a soñar.

¿Cómo son estos niveles de funcionamiento?

Imagina los niveles de funcionamiento como una pirámide, pero no es una metáfora exacta, ya que en una pirámide lo importante es la base y cada nivel se asienta firmemente sobre el anterior. En los niveles lógicos del ser humano, el superior fortalece al inferior, por eso es mejor pensar en columnas concéntricas, donde el pilar central y más alto es el nivel superior, y cada pilar, que coinciden con los niveles de funcionamiento, es más exterior y un poco más bajo. 

La familia

En la base de los niveles de funcionamiento tenemos el entorno que nos rodea: ¿dónde sucede nuestra vida? ¿quién está allí? ¿qué está pasando? ¿cuándo suceden las cosas? ¿cuánto tiempo transcurre? La familia, es el entorno al que más echamos las culpas de nuestros problemas, y la verdad es que ayuda mucho tener un entorno equilibrado que no nos distraiga.

El puesto de trabajo

Cuando tenemos un trabajo que nos proporciona ingresos adecuados, cuando pagamos las facturas, cuando sabemos que contamos con una infraestructura humana para hacerse cargo de nosotros o de nuestros hijos (llamémosla escuela, familia extensa o sistema sanitario), cuando nuestras necesidades de nutrición y descanso están cubiertas, entonces podemos concentrarnos en los siguientes niveles de funcionamiento.

La conducta

Nuestra conducta: ¿qué hacemos concretamente? ¿qué decimos? ¿qué pensamos? ¿cómo nos sentimos? Si nuestra conducta trabaja a nuestro favor, todo marcha viento en popa y el nivel anterior sale reforzado. Cuando nuestros comportamientos nos boicotean, entonces también el nivel anterior se resiente.

Vídeo sobre la conducta y el comportamiento humano del canal Dolxetronic RS

Habilidades y capacidades

El siguiente nivel es el de las habilidades y capacidades. Cuando detectamos déficit en nuestra conducta podemos aprender nuevas habilidades o poner en práctica nuestros recursos personales de formas nuevas y creativas para desarrollar y mejorar nuestros comportamientos.

En ocasiones creemos que no podremos o sabremos hacer algo, o bien creemos las cosas y la gente funcionan de tal o cual manera, que la vida es así o asá, y creemos que de nosotros se esperan unas cosas y no otras, o bien que se nos está permitido o no algo.

Las creencias

Éste es el nivel de las creencias. Una creencia es un pensamiento acerca de nosotros mismos o del mundo en general. En ocasiones provienen de lo que nos decían los mayores durante nuestra infancia, y en ocasiones son pensamientos que, a base de repetírnoslos en nuestra cabeza, nos hemos acabado creyendo. Una creencia puede ser posibilitante o facilitadota de mejora y cambio positivo, y en otras ocasiones son limitadoras. Cuando cambiamos nuestras creencias podemos ajustar mejor nuestras capacidades para poder ejecutar nuevas conductas.

Cada cambio para mejor en un nivel, facilita y provoca cambios para mejor en el nivel inmediatamente anterior, como un efecto dominó.

La identidad

Las creencias más nucleares suelen formar parte de nuestra identidad: ¿quién creo que soy? ¿por qué estoy aquí? ¿para qué hago las cosas? ¿cuál es mi propósito vital? En ocasiones confundimos lo que hemos hecho hasta ahora (el pasado) con nuestra identidad, o bien nos definimos por nuestros roles sociales, nuestro género, opción sexual, forma de vida, edad, grupos a que pertenecemos… etc., identificando la ropa que llevamos puesta con el cuerpo que cubre esa ropa, y tememos el cambio por miedo a dejar de ser quienes creemos ser.

Nivel espiritual

Más allá de la identidad vendría el nivel trascendente o espiritual. Es el nivel de la identidad superior. Nos encontramos con nuestros valores, con nuestra moral, y con la conciencia de ser más que uno sólo, reconociendo la individualidad ajena, la pertenencia al grupo, a la especie, al planeta, etc., cada uno según sus inquietudes, aquí tomamos la responsabilidad de contribuir al equilibrio y desarrollo global, fomentando un respeto al propio Yo y al Yo de cada uno.