El Miedo

Mujer dominada por el miedo

¿Qué es el miedo? ¿A qué sabe? ¿Cómo huele? ¿Has sentido el miedo en tu cuerpo alguna vez? ¿Cómo suena en tu cabeza? ¿Cómo aparecen las imágenes negativas en la pantalla de tu mente?

A veces, ante una decisión, me entra el miedo y decido que lo más sabio es no seguir adelante.

A veces, ante una decisión, mi guía interior, mi intuición, esa vocecita conectada con la verdad, me aconseja no seguir por ese camino, y lo hago.

¿Cómo puedo diferenciar quién me aconseja, si es el miedo o mi sabiduría?

Si tomamos a la pregunta del principio y la formulamos sobre la intuición… ¿Qué es la intuición? ¿Tiene un sabor especial la experiencia de certeza absoluta? ¿A qué huele? ¿Cómo se siente en mi cuerpo? ¿Suena diferente mi voz interior? ¿Usa verbos distintos al formular el pensamiento de renuncia, de “mejor por ahí no”? ¿Tienen diferente intensidad, tamaño o ubicación espacial en mi imaginación en caso de ser ideas visuales?

Algunas personas, sienten el miedo como una opresión en el pecho, o como una ráfaga de pensamientos catastrofistas ahullados por una voz aguda o chillona, o como palpitaciones y agitación muscular en la zona de los brazos. Otras, sienten una opresión en el cuello, bien sea sensación de ahogo, bien sea como un peso en la nuca. Yo percibo como si una cuerda tirara de mí a media espalda y me obligara a adoptar una postura incómoda en la que camino mirando al suelo con los hombros encogidos. Además me contracturo, me atasco en más asuntos vitales, como quedándome helada y paralizada, y a nivel de carácter, me siendo ofendida por menos de nada.

Al pensar en certidumbre, sabiduría interior o intuición, podemos pensar en una especie de calma interior, anclada firmemente hacia abajo, en la zona del vientre. O bien podemos notar pensamientos que van surgiendo con calma, y que aportan razones lógicas, nada alarmistas, sino coherentes. La respiración es fluida y natural. Y a menudo viene acompañada de decisiones alternativas que sí son viables. Las imágenes pueden ser más claras, o tener más detalles (o menos, cada persona es un mundo).

¿Cómo vives el miedo?

Para un mejor autoconocimiento, anota de forma detallada tus impresiones ante el miedo o ante la certeza.

Normalmente el miedo genera ansiedad y a su vez la ansiedad (ataque de pánico) nos produce mucho miedo a que se repita, limitándonos nuestra calidad de vida diaria.

Y para quitarte al miedo de encima… toma una respiración profunda y conecta con tu experiencia de certeza, preséntale la decisión a tomar y escucha la respuesta de tu cuerpo.

Es posible que conectes con las razones que te impulsan a continuar, con los recursos que ya posees y te facilitarán el camino, o que te vengan a la mente los nombres de las personas que podrían ayudarte, guiarte o inspirarte.

También recuerda que los pensamientos de miedo son simples pensamientos. No forman parte de la realidad, son meras hipótesis que puedes cambiar y reformular para que vayan a tu favor y no en tu contra.

Consejos para superar el miedo

  • Piensa que todos tenemos miedos. Es normal.
  • Lleva tu miedo al extremo, imagínate lo peor que puede pasar y verás como no es tan grave.
  • Enfréntate a tus miedos poco a poco, del mas pequeño al más grande.
  • Al sentir miedo, concéntrese en su situación actual.
  • Recuerde que ha superado otros miedos en el pasado.
  • Relájese antes de una situación de miedo.
  • No alimente su miedo.
  • Comparte tu miedo con otra persona, puede seros de ayuda.
  • No olvides que es posible la superación personal.
  • Sea animoso y optimista.

Superar el miedo pasando miedo (Clínica Universidad de Navarra)