Autoritarismo y educación

‚ÄúLo m√°s desalentador de este autoritarismo invisible es que los estudiantes lo aceptan…‚ÄĚ

R. H. Bohoslavsky.                                            

Autoritarismo y educación

son incompatibles.

La primera imagen que se nos presenta cuando pensamos en el autoritarismo escolar, es la de un maestro peg√°ndole a un ni√Īo, tir√°ndole de las orejas, o grit√°ndole para exigir silencio, y no obstante podamos afirmar que estas im√°genes han sido en gran parte superadas, el estereotipo citado nos persigue como un s√≠mbolo. ¬ŅPor qu√©?

Creemos que si bien no hay castigos corporales (al menos p√ļblicamente) y ya no se sostiene que la ‚Äúletra con sangre entra‚ÄĚ, el autoritarismo escolar a√ļn permanece.

Siguiendo un artículo de Rodolfo Bohoslasky (1) veremos que el autoritarismo en la educación, más disimulado, se estructura sobre los siguientes bases:

a) El profesor sabe m√°s que el alumno.

Esto, que desde una perspectiva cuantitativa no es discutible, esconde en realidad una premisa autoritaria: el docente sabe, el alumno no sabe, descalificando de hecho, cualquier intento de participaci√≥n en la creaci√≥n del saber, por parte del alumno. Si el que sabe es el docente, el alumno s√≥lo puede ser receptivo, pasivo de ese saber. De esa manera el aprendizaje se limita al acto de aprender del docente y no con el docente, mediante un ritual mec√°nico que empobrece a ambos, donde no hay sorpresas, ni preguntas ‚Äúfuera de contexto‚ÄĚ; ni por supuesto real aprendizaje, pues el conocimiento se transmite ya estructurado.

b) El profesor determina los intereses de alumno.

Aqu√≠ se parte del supuesto de que los intereses de los alumnos nada tienen que ver con el que ‚Äúdeben aprender‚ÄĚ; con lo cual se da por sentado que los alumnos tiene que ser formados por los adultos, ya que carece de elementos necesarios para establecer los criterios que ‚Äúconvienen a su aprendizaje‚ÄĚ.

c) El profesor define la comunicación posible con los alumnos.

As√≠ definida la ‚Äúcomunicaci√≥n‚ÄĚ es siempre unidireccional, centrada en la persona del profesor, al que los alumnos deben siempre ‚Äúprestar atenci√≥n‚ÄĚ. Se establece de este modo una ‚Äúcomunicaci√≥n‚ÄĚ asim√©trica, la √ļnica capaz de preservar la autoridad del profesor (y la dependencia de los alumnos).
La verdadera comunicaci√≥n es de ida y vuelta; la verdadera educaci√≥n es siempre de mutuo ‚Äúprestar atenci√≥n‚ÄĚ: el resto es adoctrinamiento.

1. ‚ÄúPsicopatolog√≠a del v√≠nculo profesor alumno‚ÄĚ- Rodolfo H Bohoslasky.

PROFESORA ESTRICTA en autoritarismo y educacion

d) El docente debe proteger a los alumnos de cometer errores.

Aqu√≠ se parte de la idea de que los errores no son motor de aprendizaje, sino camino del fracaso. Por eso, para no equivocarse, hay que seguir el camino que marca el profesor. L√≥gicamente es al rev√©s: ¬†‚Äú sin ensayo y error, no hay aprendizaje posible‚ÄĚ, dice Piaget.

e) El profesor puede y debe juzgar al alumno.

Ha de ser el profesor quien determine el √©xito o el fracaso del alumno, a quien ‚Äúcalificar√° por su bien‚ÄĚ. Este enfoque genera en el alumno un sentimiento de inferioridad y dependencia, y s√≥lo puede dar origen a conductas de sometimiento o rebeld√≠a, pues el ni√Īo aparece como incapacitado de elaborar un juicio coherente sobre s√≠ mismo. No sabe qui√©n es: debe pregunt√°rselo al docente en la escuela.
Todas √©stas son formas m√°s o menos ocultas de autoritarismo que refuerzan la dependencia de la infancia; infancia que se sigue suponiendo una tabla rasa en la cual deber√°n inscribirse las normas del bien y el mal, impidiendo de este modo el desarrollo de hombres libres, formados en una verdadera relaci√≥n, en la que ambos, docentes y alumnos, puedan re-crear continuamente un conocimiento siempre incompleto y siempre en proceso, a partir del an√°lisis de la propia experiencia y de los saberes provenientes de la vida cotidiana. ¬ŅPor qu√© el alumno no puede evaluar al profesor, adem√°s de evaluarse a si mismo? ¬ŅPor qu√© el docente desprecia el bagaje de conocimientos que el alumno trae al colegio? ¬ŅPor qu√© no edificarlos a partir de √©stos, en lugar de hacerlo desde la ‚Äúteor√≠a‚ÄĚ? ¬ŅPor qu√© ciertos intereses de los alumnos deben quedar fuera del proceso de aprendizaje? ¬ŅPor qu√© no aprovecharlos para despertar nuevos intereses?

Los docentes deberían buscar la posibilidad de crítica al autoritarismo escolar precisamente en esta contradicción cotidiana, donde la igualdad, la justicia y la libertad se contravienen permanentemente en la situación pedagógica concreta y conducen al fracaso escolar.

Psicóloga Claudia Alberto.