Acoso escolar

Ficticios supuestos sobre el acoso escolar

– El acosado es un ni√Īo d√©bil f√≠sica o psicol√≥gicamente. En un principio se consideraba este supuesto, pero ahora los expertos aseguran que cualquiera puede ser v√≠ctima de acoso escolar. Lo que sucede es, al contrario, que despu√©s de un tiempo de ser acosado, la v√≠ctima se debilita como persona.

– Los acosadores son varones. Si bien hay un porcentaje m√°s elevado entre los varones, la diferencia no es tan significativa. Y no se debe descuidar la atenci√≥n de este grupo, ya que entre las ni√Īas tambi√©n el acoso escolar es preocupante.

РSólo se presenta en la adolescencia. Desde edades muy tempranas puede presentarse el bulling. Tanto en la educación primaria como secundaria.

Caracter√≠sticas de los ni√Īos acosadores

Algunas de las caracter√≠sticas t√≠picas de los ni√Īos que provocan el maltrato a otros ni√Īos en el √°mbito escolar son:

– Son ni√Īos que sufren o sufrieron maltratos f√≠sicos o ps√≠quicos en su hogar, con familias desestructuradas, o ni√Īos sobreprotegidos que no tienen l√≠mites marcados desde sus padres.

– Son l√≠deres artificiales no naturales, impuestos a un grupo que funciona como colaborador o testigo pasivo de sus ‚Äúagresiones‚ÄĚ, en el cual se sienten protegidos y valorados.

– Con autoestima baja y carencias afectivas. Aunque ante los dem√°s se presentan como superiores, porque necesitan destacar, ser protagonistas, ser reconocidos; para ello deben someter a los dem√°s y controlarlos.

Chica tirando de los pelos a otra

Caracter√≠sticas de los ni√Īos acosados

Si bien, algunos expertos actualmente aseguran que no hay caracter√≠sticas espec√≠ficas de los ni√Īos que sufren acoso escolar, ya que cualquiera puede ser v√≠ctima de malos tratos. S√≠ es verdad que a los ni√Īos con determinados rasgos les ser√° m√°s dif√≠cil poder hacer frente a las agresiones f√≠sicas o ps√≠quicas de otros ni√Īos, y hablar del tema con sus padres o profesores. Algunas de esas caracter√≠sticas individuales son:

– Inseguridad y timidez.

Estos rasgos harán que se comience a culpabilizar por lo que le pasa, y a creerse los insultos que le propine el agresor. Llevándolo a una depresión peligrosa.

-Pasividad.

No teniendo capacidad para responder  con conductas de escape adecuadas, quedará atrapado en el conflicto e indefenso.

Contraluz Ni√Īo dando patada a otro que est√° de rodillas

-Temerosidad.

Al ser un ni√Īo miedoso, todo le resultar√° m√°s dif√≠cil, y estar√° tan asustado que cada d√≠a se encerrar√° m√°s en s√≠ mismo, le ser√° imposible hablar del tema, quedar√° bloqueado. Llegar√° un momento en que no podr√° ir al colegio, manifestando los s√≠ntomas mas dispares.

– Problemas para comunicarse.

Si es un ni√Īo que no trasmite habitualmente sus pensamientos y sentimientos, que no ha instalado con sus padres un canal de comunicaci√≥n adecuado, sufrir√° en silencio las consecuencias del acoso escolar.

-Falta de confianza

o miedo a sus padres. Si adem√°s de sus propias dificultades para comunicarse, sus padres no le ense√Īaron a hacerlo, son poco receptivos ¬†y comunicativos, no se han ganado la confianza de su hijo, ser√° muy dif√≠cil que alg√ļn d√≠a hable del tema con ellos. En todo caso, antes lo har√° con otro amigo o con un maestro o profesor.

Posibles indicios de que su hijo sufre malos tratos

Es importante tener en cuenta algunas se√Īales de posible maltratos en su hijo, ya que el mismo puede demorar un tiempo en confesar lo que le este pasando, y cuanto antes lo detectemos menos da√Īos y secuelas le provocar√°n. Ellas son:

– Aislamiento.

El ni√Īo no quiere salir; tiene menos amigos. Sus juegos y distracciones son en casa y en solitario.

– Repentinamente hay un cambio importante en su estado de √°nimo, sin motivo aparente:

irritabilidad s√ļbita, tristeza, manifiesta angustia por ir al colegio, se vuelve silencioso.

РManifestaciones físicas:

vómitos, dolor de cabeza, insomnio, fiebre, etc.

– Descenso del rendimiento escolar.

Falta de interés y atención por todo lo relacionado con el colegio.

РAparición de marcas en el cuerpo o rostro sin explicación.

Golpes y rasgu√Īos recurrentes.

– Baja autoestima.

Puede expresar que no se siente satisfecho consigo mismo; hay cierta dejadez en su aspecto y en sus quehaceres cotidianos.

Dec√°logo de consejos

Enumeramos algunas recomendaciones para la formaci√≥n de un ni√Īo, apuntando al fortalecimiento de su personalidad y habilidades sociales, que le ayudar√°n a enfrentar posibles situaciones de malos tratos en el futuro:

1. Orientarle para buscar soluciones ante cualquier problema por m√°s insignificante que parezca, y ayudarlo a aplicarlas y analizar resultados conjuntamente. Aprender a utilizar este proceso ante una dificultad, le dar√° seguridad para enfrentarse a cualquier problema mayor.

2. Establecer una buena comunicaci√≥n padre-hijo. Establecer una fluidez en el intercambio de pensamientos y sentimientos por ambas partes, conlleva la seguridad de que ante cualquier situaci√≥n dif√≠cil y conflictiva, el ni√Īo sabr√° comunic√°rselo a sus padres.

3. Ante las frustraciones, se debe estar al lado del ni√Īo anim√°ndole y apuntalando su autoestima y confianza en s√≠ mismo. No criticarle. Destacar siempre sus mejores aspectos como persona y sus mayores aptitudes, adem√°s de expresarle verbalmente el amor que se le tiene y brindarle cari√Īo constantemente.

4. Ense√Īarle a respetar pero no temer a las figuras de autoridad (maestros, polic√≠a, padres, etc). El miedo conlleva la posibilidad de sometimiento e inhibici√≥n frente a las mismas. Lo cual implica que no recurrir√° a ellas en caso de necesitarlo como apoyo ante una situaci√≥n de riesgo personal.

5. No banalizar los problemas cotidianos a los que se enfrenta un hijo, sea cual sea su edad. Para él, cada una de estas dificultades tiene un grado de importancia relacionado con su percepción de la misma, y no con la realidad desde la mirada de un adulto. Escucharlo siempre.

Ante el planteamiento de su hijo de alg√ļn tipo de acoso escolar, podemos poner en pr√°ctica estas sugerencias:

1. Lo primero es decirle que le entendemos y creemos lo que nos dice, y que es primordial para nosotros escuchar toda su versi√≥n de lo que le est√° pasando. Esto es fundamental que le quede claro al ni√Īo, ya que uno de sus miedos es que no aceptemos sus palabras, o que no le demos la importancia que tiene el tema para √©l.
2. Darle la seguridad de que no haremos nada que no se acuerde en forma conjunta con √©l. Esto es muy importante, porque otro de los miedos principales del ni√Īo acosado es ¬†pensar que si cuenta algo quedar√° como un ‚Äúchivato‚ÄĚ y esto agravar√° la situaci√≥n. Tiene que tener confianza en sus padres y sentirse protegido por ellos.
3. Reafirmarle que √©l no es responsable, no tiene la culpa, ni se merece lo que le esta pasando. Ayudarle a recuperar su autoestima. Convencerle de que el problema lo tiene el ni√Īo acosador, que est√° atravesando una situaci√≥n conflictiva familiar o particular, que lo lleva a comportamientos violentos para sentirse superior o simplemente reconocido por los dem√°s.
4. Lo que no se debe hacer es: dejar que pase el tiempo pensando que ¬†se solucionar√° naturalmente; considerar que es cosa de ni√Īos, sin demasiada importancia; concluir que a uno tambi√©n le pas√≥ cuando era ni√Īo o que a todos los ni√Īos le ocurre en alg√ļn momento; ense√Īarle al ni√Īo que responda con violencia para defenderse, adem√°s de formar un hijo con comportamientos indeseados, agravar√≠a a√ļn m√°s la situaci√≥n.
5. Acudir inmediatamente al centro educativo y hablar con el tutor y/o autoridades, informarles y solicitarles que investiguen con discreci√≥n y rigurosidad para preservar en todo momento la intimidad e integridad de su hijo. Exigir que se tomen las medidas necesarias con respecto a los ni√Īos agresores. Hacer un seguimiento continuo del caso hasta su total resoluci√≥n. ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

Psicóloga
Claudia Alberto