Hijos homosexuales

La homosexualidad es la atracción por personas del mismo sexo; pero no sólo se refiere a la sexualidad como genitalidad sino, también, a la necesidad de amor y ternura.

 

La homosexualidad no es una enfermedad, por lo tanto, no hay factores causales a detectar. Los científicos, actualmente, dan una definición positiva de la homosexualidad, como una variante sexual normal.

 

Aún así, a las familias les cuesta admitir que un hijo, tanto sea varón como mujer, sea homosexual. Por ello, es importante insistir en la necesidad de que los padres y hermanos de una persona que haya realizado una elección homosexual, puedan comprender qué es la homosexualidad, y que sepan cómo enfrentar la noticia de que un hijo es homosexual, para que sea lo menos traumático y conflictivo posible; y, principalmente, para que el joven o la joven no sufran injustamente por la intolerancia de su familia.

En general, la familia, tiene problemas para aceptar la orientación homosexual de un hijo, a pesar de que la sociedad ha avanzado bastante en cuanto a la admisión de los mismos, a la defensa de sus derechos, y a la aceptación de que la homosexualidad no es una enfermedad. Aún hoy muchos jóvenes siguen sufriendo en silencio, por miedo a que si hablan de sus sentimientos, puedan ser rechazados por la familia, los amigos y la sociedad.

 

Ante la noticia de un hijo a sus padres de que es homosexual, suelen presentarse diversos tipos de respuestas, entre ellas hay dos típicas:

 

Existen las familias que dicen haber sabido desde siempre que su hijo era homosexual, o haberlo sospechado, pero que nunca hablaron del tema. Estas reaccionan bruscamente una vez que se hace explícito, esa especie de secreto de familia, que era que un hijo tenga una inclinación sexual diferente a la esperada según su sexo biológico. Estas son muy conflictivas y no suelen resolver, por sí solas, favorablemente esta situación.

 

Otras familias nunca pensaron que su hijo tuviera inclinaciones homosexuales, incluso creían que era heterosexual, según su manera de relacionarse hasta el momento. Estas, en el instante en que aquél les comunica que es homosexual, atraviesan un proceso con diferentes fases: entran en shock y no pueden reaccionar, para inmediatamente después negar la situación, luego enfadarse, posteriormente angustiarse, hasta finalmente aceptarla. Si es una familia bien estructurada y con miembros sin conflictos profundos a nivel personal, terminará elaborando la situación que se presentó como crítica y aceptará a su hijo homosexual con total normalidad.

 

Adolescencia y homosexualidad

 

Dentro de los cambios por lo que se atraviesa en esta etapa del desarrollo, uno de ellos está vinculado a la identidad sexual.

 

En este tránsito hacia la sexualidad definitiva, el adolescente atraviesa por diversas experiencias y fantasías; éstas pueden ser con personas de otro sexo o del mismo sexo. Son muchas las inquietudes y preocupaciones que conllevan las mismas, ya que no saben aún cual es su inclinación sexual verdadera.

 

Es en la adolescencia donde un joven confirma su homosexualidad, a través de sus experiencias sexuales, aunque ya desde la niñez haya sentido atracción especial por personas del mismo sexo y rechazo erótico hacia las del otro género.

 

Esto no se da sin complicaciones para el mismo. En primer lugar, le perturba no responder a los designios culturales para su sexo biológico, es decir, la atracción por el sexo contrario y la reproducción; y por otro, enfrentarse a su familia y poder comunicárselo, previendo que esperaban otro futuro para él.

 

En cuanto a las otras características de la evolución de un adolescente, estos jóvenes atraviesan por las mismas incidencias. Los padres deben tener en claro que no atraviesas ningún trastorno mental, o enfermedad, ni que su diferente elección de objeto sexual se debe a la crisis adolescente.

 

Los adolescentes transitan por muchas inquietudes debido a su posición homosexual, mayormente preocupante en esta etapa de transición entre la niñez y la adultez, plena de indecisiones y dudas. Les crea mucha ansiedad sentirse distintos a otros jóvenes; temen las burlas y críticas de éstos. Además, de la discriminación general de la sociedad, y cómo ésta influirá en la vida cotidiana de su familia.

 

Los jóvenes homosexuales suelen ser retraídos y aislarse en sus hogares. Su autoestima es baja y pueden sufrir depresiones. Por ello, es importante estar atentos a los indicios de éstas y ante cualquier duda consultar a un especialista que ayude al adolescente a elaborar sus conflictos y hablar de sus sentimientos e ideas.

Decálogo de consejos

 

Ante la confesión de un hijo de su homosexualidad a una familia que no está preparada para ello, se pueden tener en cuenta ciertas recomendaciones para actuar adecuadamente:

● Aceptar y reconocer ante el hijo homosexual que es una situación de crisis para la familia recibir la noticia de su identidad sexual, y que, por lo tanto, necesitará su tiempo para la aceptación de la misma.

 

● No enfadarse con él, pensar que no ha provocado a propósito esta situación sino que no puede evitarla. Y que, fundamentalmente, su hijo como persona no cambiará, y su relación parental puede seguir siendo la misma, más allá de la intimidad sexual de su hijo.

 

● No buscar culpables o responsables, ni fuera de la familia, como amigos, ni en su propia función como padres. No hay causas o factores desencadenantes, ya que la homosexualidad no es una enfermedad.

 

● Resolver favorablemente la situación, aceptando la tendencia homosexual de su hijo, y comunicándoselo al mismo; porque el silencio sólo lleva sufrimiento para ambas partes.

 

● Informarse sobre las personas con este tipo de inclinación sexual, para tranquilizarse ante distorsionadas ideas que se tienen sobre el tema debido a su desconocimiento.

 

● No tratar de modificar la conducta sexual de su hijo. Por un lado, porque es inútil, no se modificará; y por otro, principalmente porque es una falta de respeto a su persona ante una elección de vida.

 

● Apoyar emocionalmente a su hijo, piense que seguramente ha estado sufriendo en silencio por no poder mostrase tal cual era, y ahora, por el shock emotivo, de enfrentarse a los padres.

 

● Consultar con un profesional si es necesario.Si aún no pueden asumir la nueva situación de su hijo, y se sienten angustiados, se puede consultar a un psicólogo  para que les ayude a elaborar psicológicamente la noticia.

 

● No temer enfrentarse a la sociedad con la noticia de la identidad homosexual de su hijo. Culturalmente, aunque cada día menos, se relaciona la homosexualidad con aspectos negativos como vergüenza, enfermedades sexuales, hostigamiento social, etc. Pero ello no debe ser motivo de preocupación si tiene claro su postura ante la homosexualidad, respetándola como una identidad sexual más, perteneciente al ámbito privado de las personas.

 

● Relacionarse con otros padres que tengan la experiencia de tener hijos homosexuales, charlar con ellos sobre la manera en que aceptaron la noticia, cómo sigue la relación con su hijo, etc., puede servir de ayuda para sobrellevar la propia situación.

 

Psicóloga Claudia Alberto.