FILIACION Y RUPTURA DE FREUD CON LA CIENCIA DE SU TIEMPO

"La originalidad Freudiana es sobre todo visible en la línea imaginaria en que subvierte

el lenguaje de su tiempo sin dejar de decir-lo suyo."

Paul-Laurent Assoun

I

 

La cita pertenece al texto: "Introducción a la Epistemología Freudiana" del mencionado autor, y el presente escrito consiste en un recorte sucinto del recorrido por dicha obra, en la que se rescata la importancia de una genealogía de la constitución del saber freudiano. Iremos sumándole la postura de José Perrés, autor a quien en su libro: “El Nacimiento del Psicoanálisis (Apuntes críticos para una delimitación epistemológica)”, lo encontramos ante el mismo tema coincidiendo en algunos puntos con Assoun, criticándolo en otros y, además, aportando significativas precisiones.

 

Como punto de partida de este trayecto, contamos ya en el prefacio del libro con una síntesis del fundamento de la denominación "Epistemología Freudiana" de la siguiente manera: " ... no entendemos de ningún modo por epistemología freudiana una epistemología general que tomaría a Freud como argumento, tema o material. Lo que está en juego no es una epistemología que buscaría en Freud una referencia que luego se trataría de generalizar o de formalizar. Así pues,no se trata de utilizar aportaciones freudianas para inferir de ellas una epistemología, que se valdría por consiguiente de Freud. Nuestro propósito es mucho más positivo: extraer la identidad freudiana, considerada en su idiosincrasia histórica, teórica y pragmática, averiguando sus orígenes, sus fundamentos y sus finalidades".

 

Desde esta perspectiva hablaremos de filiación y ruptura de Freud a la episteme de su tiempo. Decir filiación no implica abolir lo inédito freudiano, pensando a Freud, de cierta manera, "pegado" en algún momento a los modelos de su época. De ningún modo fue así. Cualquier lector de la obra de Freud puede descubrir en ella a alguien que de ninguna manera quedaría cristalizado en un saber ya dado sino, por el contrario, nos encontramos frente a un autor que siempre va mucho más allá. Freud fue un creador.

 

Es fundamental como idea directriz no olvidar que los creadores, viven en un delimitado tiempo y lugar, y allí surgen sus ideas. Crean algo a partir de algo. Como manifiesta Louis Althusser en su texto "Freud y Lacan", refiriéndose a la posible ambigüedad de algunos términos freudianos de los que se tomaron los revisionistas de la obra de Freud haciendo del Psicoanálisis un biologismo, psicologismo o sociologismo: "... que se vio obligado, como todo inventor, a basar sus descubrimientos en conceptos teóricos ya existentes y, por lo tanto, pensados para otros fines, es también muy comprensible. (¿Acaso Marx no se vio obligado también a basarse en ciertos conceptos hegelianos?). Nada de esto puede sorprender a un espíritu un poco ducho en la historia de las ciencias nuevas - y preocupado por encerrar lo irreductible de un descubrimiento y de su objeto en los conceptos que expresaron en su nacimiento y que, inactualizados por el progreso del conocimiento, pueden posteriormente enmascararlo".

 

"Freud fue un sujeto inmerso en una época con características científicas específicas, con sus maestros, sus lecturas e inevitablemente influido consciente e inconscientemente por éstos, para desde allí emerger con su propia voz y decir lo suyo propio: el inconsciente freudiano, el Psicoanálisis. Donde se produce substancialmente la ruptura realizada por Freud,  revolucionario en la teoría freudiana, allí debemos delinear lo que llamaríamos una epistemología específica, la freudiana, que hace a su manera singular de producir esta disciplina".

 

Respecto al concepto de "ruptura" es interesante la cita de Canguilhem que realiza Perrés en su libro: "Conviene pues admitir como indispensable un uso adecuado de la recurrencia y una educación atenta a las rupturas. El investigador de rupturas cree a menudo, al modo de Kant, que un saber científico se inaugura por una ruptura única, genial. El efecto de ruptura es presentado a menudo como global, afectando la totalidad de una obra científica. Sería necesario develar dentro de la obra de un mismo personaje histórico las rupturas sucesivas o las rupturas parciales. En una trama teórica ciertos hilos pueden ser totalmente nuevos, mientras que otros son extraídos de antiguas texturas. Las revoluciones copérnicas y galileanas no se han hecho sin conservar la herencia ... ". Y el autor de "El Nacimiento del Psicoanálisis", finaliza este punto de su libro diciendo que la obra de Freud tiene estas características de rupturas y continuidades y, por lo tanto, no puede analizarse el surgimiento del Psicoanálisis como un "corte radical", y que aquellas -rupturas- se dieron a través de "permanentes resignificaciones" que hacen a la singularidad de la creación freudiana.

 

Desde esta línea de pensamiento podemos entender que Paul-Laurent Assoun, en su texto proponga el desarrollo de los fundamentos epistemológicos e históricos del psicoanálisis freudiano, partiendo de las características del pensamiento científico de la época en que Freud lleva adelante su obra. No podemos dejar de mencionar, lo escrito por José Perrés en el mismo libro elogiando la tarea de Assoun: "Por otra parte, todos los autores provenientes de distintas hermenéuticas que se acercaron al Psicoanálisis buscando reflexionar epistemológicamente sobre él, fincaron sus conceptualizaciones exclusivamente en la dimensión interpretativa del análisis, poniendo en tela de juicio absoluta su "energética", la que debería ser reformulada totalmente, por ser simplemente un lastre del contexto científico de Freud, una verdadera curiosidad que, en su anécdota, podía servir tan solo para recordar el pasado superado de las ciencias". Quien ha roto estas reductoras lecturas, a mi entender, ha sido Paul- Laurent Assoun quien con sus invalorables trabajos, nos enfrenta a la originalidad del Psicoanálisis, a su especialidad tan problemática de la que hay que extraer su epistemología".

 

 

 

II

 

Introduciéndonos ya en los fundamentos del Psicoanálisis Freudiano, expuestos en "Introducción a la Epistemología Freudiana", Assoun comienza ubicándonos en el momento y contexto histórico de su surgimiento.

Europa de principios de siglo, en esos momentos se debatía entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias del hombre o del espíritu. La diferencia se plantea específicamente en función de los métodos utilizados por cada una de ellas: el explicar y el comprender-interpretar (hermeneútica). Esta oposición tajante se ha denominado históricamente "la querella de los métodos".

En los primeros momentos de su teorización, Freud, se confronta a dicha "querella" y toma posición respecto de dónde ubicar a la naciente teoría psicoanalítica dentro de esta rigurosa clasificación de las ciencias. El va a decir que el Psicoanálisis es una

ciencia de la naturaleza, pero no en oposición a las ciencias del espíritu sino como rechazo a la "querella de los métodos", rechazando esta oposición para él inexistente. Sin embargo, ante esta aparente, indiferencia de Freud, él marcará su originalidad epistemológica ya que toma a la interpretación ( Deutung) como una explicación; en realidad, el problema se esclarece si tenemos en cuenta que el término alemán Deutung no es totalmente equivalente al español, interpretación, sino que el mismo liga la interpretación a la explicación.

 

Pero así como el Psicoanálisis, en ningún momento, es una hermenéutica en el sentido del comprender (como método de las ciencias del hombre), tampoco es una explicación de las causas (como método de las ciencias de la naturaleza, o sea como explicación de causas generales, universales) sino que se trata del método de interpretación en cuanto explicación, búsqueda del sentido.

 

Como escribe Freud en "La Interpretación de los Sueños": "La Deuntung de un sueño consiste en determinar su Bedeutung, su significación". En relación a este punto, Perrés destaca las palabras de Assoun al respecto y dice: '''Si bien es indiscutible que en el centro de la disciplina naciente existen conjuntamente una problemática energética y una teoría del sentido, Freud nunca las separó". Y lo cita a continuación: "Freud no se pasea de una a otra tratando de mantenerlas juntas ( ... ) esto es lo que importa pensar cabalmente para asumir la identidad freudiana y sacar consecuencias ( ... ) naturalismo y hermenéutica están unidos en Freud como un solo y mismo lenguaje. Esa es la realidad epistémica freudiana que hay que pensar en su propio lugar".

 

Para Freud el Psicoanálisis es una "Naturwissenschaft", ciencia de la naturaleza, es más no existe ciencia que no sea ciencia de la naturaleza; por lo tanto, si el Psicoanálisis es ciencia es ciencia de la naturaleza. Esto es lo que se denomina un monismo radical, como característica de la epistemología freudiana. Diferente es la postura de Wundt que ante la pretensión de cientificidad de su Psicología recurre a la Fisiología para darle estatuto científico, quedando atrapado en un dualismo entre las dos posturas y como una instancia intermedia.

 

Freud toma esta postura de su filiación a los maestros de su época, los anatomofisiólogos: Helmholtz, Brucke, y Du Bois-Reymond, con su postulado fisicalista. Estos querían imponer su verdad: "Sólo las fuerzas físicas y químicas, excluyendo a cualquier otra, actúan en el organismo. Lo orgánico sólo es experimentable según el método fisicoexperimental". Este reduccionismo conlleva que no hay lugar específico para lo humano como materia de estudio en sí mismo; el hombre sería un organismo a estudiar dentro de los parámetros de lo fisicoquímico; por lo tanto las Ciencias del Hombre como tal, no tienen cabida. Freud se hallaba inmerso en estas "verdades" hasta la construcción e irrupción de su objeto de estudio. Perrés escribe: "Lo que resulta llamativo es que Freud, seguramente, no desconocía la polémica en cuestión, entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu. Sin embargo, en ningún momento se preocupa por pronunciarse al respecto. Para él era tan natural que un científico y una ciencia se inscribiera dentro de las ciencias naturales, de las que extrae todos sus modelos epistémicos, que un pronunciamiento de esa naturaleza salía sobrando". Y agrega: "Pero Freud también arriba a un método hermenéutico que, por ejemplo, en el campo de los sueños, lo acerca a una nueva forma de conceptualizar lo que siglos de tradición popular y "no científico" habían efectuado: interpretar los sueños. Y Freud parece no ver contradicción alguna, y articula o armoniza, sin conflictuarse teóricamente, los dos modelos metodológicos, considerados más opuestos, en una síntesis que muestra su originalidad epistemológica".

 

En el apartado sobre el fundamento agnosticista, Assoun vuelve a la tesis que ha planteado al final de su libro anterior, "Freud, la pshilosophie et les pshilosophes", según se enuncia: "Freud puede simultáneamente y sin contradicción afirmar la cientificidad del saber analítico y profesar un agnosticismo, o sea afirmar un límite absoluto al conocimiento". Es decir, plantea que el Psicoanálisis es una ciencia de la naturaleza, y a la vez, que el objeto de estudio del Psicoanálisis es el inconsciente, y que este es "la cosa en si", utilizando términos kantianos, o sea lo incognoscible. Dice que si esto se puede sostener es porque ambas líneas convergen y se ajustan en un referente epistemo1ógico que debemos rastrear en los postulados del fisiólogo Emile Du Bois-Reymond, quien desarrolla un agnosticismo apoyado en la teoría Kantiana del límite del conocimiento, quien llega a Freud a través de su maestro Brücke, ex-colega de aquel.

 

Además en aquel momento surge "una psicología sin alma", o sea conforme a las ciencias de la naturaleza, renunciando a las especulaciones metafísicas sobre al alma. Por esto el agnosticismo es fundamental como postulado para una psicología científica de este tipo. Cuando Freud plantea que el objeto de estudio del Psicoanálisis es el inconsciente y que este es "la cosa en sí", utilizando términos kantianos, reconociendo en ello a lo incognoscible entra en estos parámetros, pero Freud no se va a conformar con ese aval agnosticista, sostiene que esos procesos inconscientes se traducen en los fenómenos, constituyendo una transobjetividad que requieren un procedimiento de conocimiento específico: la metapsicología. Citando a Assoun, "Tomemos nota simplemente de que el trabajo de construcción metapsicológico se requiere para superar en el fondo la contradicción entre la exigencia fenomenal inherente al psicoanálisis, Naturwissenschoft, y la transobjetividad que trata. Esto significa que con la metapsicología se nombró la identidad epistemológica freudiana".

 

Psicóloga Claudia Alberto F.

 Psicologaonline.es