ESCUCHA ACTIVA

“Saber escuchar es la base para una buena comunicación”

 

HABILIDADES PARA ESCUCHAR EN MODO ACTIVO

 

►Escuche de modo comprensivo, usando su cuerpo completo, no solo sus oídos.

 

►Escuche todo el mensaje poniendo atención al lenguaje corporal, los sentimientos, el significado de lo que se dice y lo que no se dice.

 

►No emita prejuicios por historia previa, vestido, acento o características que no son relevantes.

 

►No interrumpa a la otra persona. Podemos escuchar de tres a cinco veces más rápido que lo que alguien puede hablar.

 

►Si no está de acuerdo, no se vuelva agresivo. Repita los comentarios de la otra persona, presente su punto de vista y devuelva el diálogo a la otra parte por medio de preguntas sobre sus opiniones.

 

(Nota: las normas culturales de naciones y sociedades varían bastante por lo que tienen una influencia importante en la habilidad de escuchar activamente).

 

TÉCNICAS PARA ESCUCHAR EN MODO ACTIVO

 

1) Atención:

usar indicadores no-verbales como inclinarse, asentir con la cabeza, sentarse en una posición abierta y receptiva.

 

2) Parafrasear:

repetir con sus propias palabras lo que la otra persona ha dicho, el enunciado no debe de conjeturar de ningún modo.

 

3) Hablar por uno mismo:

en lugar de hablar por otros . Utilizar frases con “yo”. No asuma nada acerca de los otros, sus opiniones o sus pensamientos.

 

4) Clarificar:

pedir aclaración o algún ejemplo para ilustrar a menudo ayuda a encontrar claridad en el significado.

 

5) Preguntar:

emitir preguntas, identificar y explorar opiniones y alternativas, utilizar preguntas concretas y

abiertas para indagar en los temas. Puede ser de modo no verbal como una mirada que pregunta ¿Y entonces? Se puede utilizar el silencio para animar al que habla a que continúe.

 

6) Alentar:

pedir a la persona que hable más sobre el tema o hacerle un comentario de apoyo.

 

7) Reflexionar:

reiterar la comunicación como la escucha y la siente. Por ejemplo: “Usted parece estar muy

convencido de esto”

 

8)Resumir:

dar un sumario de lo que escuchó. Esto ayuda a cerciorarse de que la comunicación es correcta y que las ideas principales le llegaron a usted, el oyente.

 

 

¿Qué debe y qué no debe hacerse para resolver los conflictos?

 

No debe hacerse:

 

• Evitar los conflictos, ya que de ese modo se agudizaran

• Hacer suposiciones, emitir juicios o culpabilizar.

• Ignorar los intereses de la otra parte

• Atacar a la persona que tiene la palabra

• Interrumpir a la persona que tiene la palabra

• Permitir que las emociones dominen el diálogo

• Centrarse en rasgos de la personalidad que no se pueden cambiar

• Imponer sobre los demás valores y convicciones personales

• Dar por supuesto que se ha entendido el mensaje que se quería transmitir

• Imponer un acuerdo

 

 

Debe hacerse:

 

• Considerar los conflictos como algo natural.

• Abordar los conflictos cuanto antes

• Tratar en primer lugar de comprender el problema y en segundo lugar de hacerse entender

• Escuchar atentamente para entender bien el problema

• Formular preguntas abiertas

• Determinar cuáles son los problemas, los intereses y las reacciones personales

• Presentar los argumentos en primera persona

 

 

• Reconocer las reacciones emocionales como un elemento válido

• Centrarse en el problema y no en la persona

• Mantener una actitud abierta para encontrar soluciones creativas

• Determinar los puntos de acuerdo y realizar el seguimiento

• Solicitar la asistencia de dependencias que pueden ayudarle

 

Psicóloga Claudia Alberto Fermanelli.