● La vida se lucha cada día; el amor nace y muere y se descubre cada día; la pasión sólo se mantiene viva si sentimos nuestro cuerpo a cada momento. Y esto no es malo, es lo que nos define como seres humanos. El gran objetivo en la vida es poder sostenerla día a día, paso a paso.

 

● Agradecer lo bueno que tienes, valorarlo y vivir constantemente pensando en ello y que "Podría ser peor....".

 

● Ver el lado positivo de las cosas. Tener presente el famoso ejemplo del vaso medio lleno de agua: viene una persona con mucha sed que es pesimista y dice: "Con la sed que tengo y sólo tengo este poco de agua! ", bebe y se sigue sintiendo muy mal. Luego viene otra persona con la misma sed pero que es optimista y dice: "Con la sed que tengo, que bien este vaso con un poco de agua!", bebe y es feliz. ¿Cuál es la diferencia? Tienen cuerpos similares, con la misma necesidad fisiológica y, sin embargo, uno es feliz y el otro sigue sufriendo después de beber el agua. Es muy gráfico. La conclusión es que, más allá de cuál sea la realidad todo depende de los ojos con la que la miramos, el punto de vista, la perspectiva. Y, principalmente, que ser optimista es la mejor receta para ser felices. ¿Cómo se logra? Entrenándose en ello. Hay un ejercicio para practicar: Coger papel y lápiz (grandes aliados para ayudarnos en la catarsis de los problemas emocionales) y escribir en un hoja los diferentes puntos negativos de nuestra vida, las cosas negativas que creemos nos están sucediendo; luego, en la columna de al lado, pensando abiertamente, con una mentalidad flexible y buscando el punto contrario, el lado que no se ve, tratamos de escribir qué puede tener de positivo eso. Inténtalo y te sorprenderá.

 

Para guiarte cuando te encuentres perdido, sin rumbo, sigue siempre estos pasos que aportamos desde la Psicología:

 

1- Tener los objetivos claros.

 

2- Saber con qué métodos lograrlos.

 

Seguir algunas técnicas, entrenamientos, continuar sesiones de Psicologia donde "te escuches", profundizar en tu análisis para llegar a las causas de tus problemas, conflictos inconscientes que, como tales, te llevan a situaciones conflictivas y síntomas a los cuales no les encuentras un por qué.

 

3- Evaluar día a día los logros y valorarlos por más pequeños que sean.

 

Para la inseguridad personal, es importante reafirmarse en las propias convicciones y seguir adelante; y que sea la experiencia, la vida misma que te diga si estás equivocado o no. No estar preguntando o esperando la opinión de las otras personas todo el tiempo, pero si tenerla en cuenta para sacar tus propias conclusiones. Una aclaración, la opinión de las otras personas sobre mi es importante, pero no debe ser lo fundamental para mi autoestima. Como sabemos los extremos son malos: si dependo siempre de que el otro me reafirme mis ideas y conductas y las apruebe, que me diga que opina de cada paso que doy, que no se qué hacer por mi mismo por miedo a equivocarme o simplemente porque siempre hice lo que el otro me dijo y no soy capaz de tomar una decisión, etc., esto no es sano; pero el otro extremo: “Voy a hacer lo que quiero todo el tiempo, no voy a escuchar a nadie, al que me critique no lo escucharé para nada, al contrario lo despreciaré”, algo así como "caiga quien caiga", pues esto tampoco es sano. Se llega a un narcisismo, lo contrario a la inseguridad, a la baja autoestima. Serían más o menos los dos extremos. Buscar el justo medio es muy difícil, pero ese es el camino que hay que seguir, y es un aprendizaje contínuo.

 

Psicóloga Claudia Alberto F.